Un encuentro inesperado en el campo de Cádiz
En agosto de 2016, en pleno verano de Cádiz , nuestra vida en el campo cambió por completo. Un día, de camino a la tienda de casa , vimos a un perro atado con una cuerda junto a un hombre. Nadie parecía realmente hacerse cargo de él. El hombre decía que era un perro “peligroso” y que estaba esperando a que la protectora lo recogiera. Pero algo no encajaba. Había una sensación rara en toda la escena, como si aquel perro no estuviera donde debía estar.
La devoción que lo cambió todo
Tras una discusión, tomamos una decisión rápida, sin pensarlo demasiado, pero con el corazón por delante: nos lo llevamos con nosotros. Aquel perro era Tayro. En ese momento no sabíamos toda su historia, pero sí sabíamos algo importante: no podíamos dejarlo allí.

Primer paso: el veterinario
Sin perder tiempo, lo llevamos al veterinario para comprobar si tenía chip. Durante el camino, solo nos rondaba una idea en la cabeza: ojalá no esté registrado en manos equivocadas. Era una mezcla de nervios, miedo e incertidumbre.

Descubrimos la leishmaniosis de Tayro
Al llegar a la clínica veterinaria, sus veterinarias comenzaron a valorar el estado de Tayro. Por las señales que presentaba, sospecharon que podía tratarse de una enfermedad transmitida por parásitos. Para confirmar el diagnóstico se realizaron diferentes pruebas, incluyendo test relacionados con enfermedades como la leishmaniasis en perros. El resultado confirmó nuestras sospechas: Tayro tenía leishmaniasis. El siguiente paso fue conocer cómo estaba afectando la enfermedad a su organismo. Sus veterinarias realizaron análisis de sangre y controles para revisar sus parámetros y comprobar el estado general de sus órganos. Comenzamos el tratamiento para la leishmaniasis de Tayro siguiendo las indicaciones veterinarias. Sabíamos que sería un camino de cuidados, revisiones y paciencia, pero no lo dudamos: Tayro merecía una oportunidad. Esta experiencia nos enseñó la importancia de la prevención de la leishmaniasis en perros, de observar cualquier cambio en su salud y de acudir a profesionales veterinarios cuando algo no va bien.

La recuperación de Tayro
Después de comenzar su tratamiento veterinario, llegó una etapa llena de paciencia, cuidados y pequeños avances.Poco a poco, Tayro empezó a recuperar fuerzas. Sus heridas fueron mejorando y volvimos a ver en él esa energía y esa alegría que siempre había llevado dentro.Cada día era una pequeña victoria.
Una segunda oportunidad
Tayro no solo superó una enfermedad, también encontró un hogar donde sentirse seguro y querido. Su historia nos recuerda que detrás de cada perro hay una vida, una lucha y una oportunidad que puede cambiarlo todo.
Una segunda oportunidad
Tayro no solo superó una enfermedad, también encontró un hogar donde sentirse seguro y querido. Su historia nos recuerda que detrás de cada perro hay una vida, una lucha y una oportunidad que puede cambiarlo todo.
Tayro, casi 6 años después de la leishmaniasis
La historia de Tayro nos recuerda la importancia de cuidar y proteger a nuestros perros. Casi 6 años después de enfrentarse a la leishmaniasis, Tayro sigue disfrutando de sus momentos, demostrando que cada historia merece ser contada.
Cuidar y prevenir la leishmaniasis
La prevención es una parte importante del cuidado de nuestros perros, especialmente en zonas donde existe riesgo de exposición a los mosquitos transmisores.
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